¡Protejamos nuestros datos! La extorsión indirecta en la pandemia

@IIsraelBarajas

La protección de nuestros datos personales es clave a la hora de prevenir que delincuentes hagan de nosotros sus víctimas. En otras publicaciones iMx ha sugerido seguir las recomendaciones del INAI para la protección de nuestros datos cuando nos vemos en la necesidad de utilizar alguna plataforma de videollamadas, absolutamente todas tienen vulnerabilidades. El uso exponencial y sin cuidado de los espacios digitales  puede ser riesgoso para nuestro bienestar por lo que evitar vulnerabilidades es una actividad esencial.

Desde una perspectiva jurídica, el Código Penal Federal de México en su artículo 390 define a la extorsión de la siguiente manera: “Al que sin derecho obligue a otro a dar, hacer, dejar de hacer o tolerar algo, obteniendo un lucro para sí o para otro o causando a alguien un perjuicio patrimonial, se le aplicarán de dos a ocho años de prisión y de cuarenta a ciento sesenta días de multa.”

Desde una perspectiva operativa, el manual sobre la extorsión de la extinta Policía Federal, indica que podemos clasificar al delito de extorsión en dos grandes categorías. La primera es la extorsión directa, la cual se comete con el uso de la fuerza física obligando a las personas a ceder sus bienes para evitar el daño que podrían recibir si no acceden. El segundo tipo de extorsión utiliza un medio de comunicación para cometer el delito por lo que la violencia física no es el factor esencial para su comisión sino las amenazas, la violencia verbal y psicológica, además de crear entornos reales o imaginarios en donde la víctima de extorsión sienta que ella o sus cercanos están en una situación de gran vulnerabilidad.

Aunque los delitos cometidos a través del uso de las telecomunicaciones no son novedad, y constituyen una sofisticación del delito, la coyuntura actual permite una mayor posibilidad de convertirse en víctima pero no sólo a través de la forma de extorsión indirecta más común, a través del uso de la telefonía, sino mediante el uso de tecnologías de la información que van desde redes sociales, plataformas de videollamadas, envío de correos con promociones u ofertas falsas e incluyen también técnicas de falsificación de páginas web.

En la coyuntura actual de la pandemia por COVID-19, en México se cancelaron actividades económicas que no se consideraban esenciales para la estabilidad nacional.

Una de estas actividades canceladas fue la producción de cerveza lo que abrió la posibilidad para que un grupo de personas, robando el nombre de Heineken, creara una página web en la que se promocionaban barriles de cerveza gratis por el simple hecho de compartir la publicidad con el resto de tus amigos vía WhatsApp, principalmente.

Sin embargo, al permitir que la página web comparta su publicidad en realidad se estaba permitiendo el acceso a la información del usuario, lo que podría resultar en posteriores extorsiones debido a que podrían obtener información privada, desde cuentas de tarjetas hasta fotos íntimas personales que hayan sido compartidas en ese medio. Por supuesto, la empresa Heineken salió a evidenciar que no es un mensaje que provenga de ellos.

En estos casos, además de las recomendaciones del INAI, sugerimos seguir las recomendaciones directas de la policía de ciberseguridad preventiva de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

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