El rolex no tiene la culpa, es la maldita percepción.

Una vez más, Andrés Manuel López Obrador, vio frustrada la intención de colocar un mensaje positivo sobre el trabajo realizado por su administración en el ámbito internacional, tras un video que subió a sus redes sociales la tarde de este lunes; en el cual, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, ocultó bajo su manga un lujoso reloj marca Rolex. El hecho, se viralizó y fue capitalizado por los detractores del presidente y su cuarta transformación, en un enfrentamiento más en el Espacio Público Digital.

La intención de informar sobre el dialogó sostenido entre el mandatario mexicano y el primer ministro Justin Trudeau de Canadá, en el que se trataron diversos temas de interés para ambos países, fue dejado de lado y minimizado por cientos de publicaciones que se dedicaron a criticar la acción de ocultamiento del canciller mexicano.

En política, la percepción del público es fundamental en la construcción de una carrera y, por ende, en la obtención de posiciones y o cargos en la esfera del poder público. Es por ello que las formas, la imagen y el entorno, entre otros factores cuentan mucho en la construcción de una imagen personal positiva, que genere confianza y enganche en el público, que finalmente será el posible o inminente elector. 

Siendo Marcelo Ebrard un político de carrera, que ya en un momento estuvo a punto de contender por la presidencia de la república y que en la actualidad, es uno de los candidateables para 2024, no debería darse el lujo de ir dejando cabos sueltos en temas tan básicos como su imagen y los elementos que la conforman.

Podemos darle cierto crédito, sí lo tomamos como anécdota, y sostener que fue atinado, además de magistral, el reflejo de Marcelo Ebrard a esconder el Rolex; sin embargo, tomando en cuenta el contexto real y la talla de los personajes, el momento no fue el ideal. Porque seguramente, debieron existir un sinfín de oportunidades para percatarse del riesgo que representa dicho accesorio, más aún, cuando existe antecedente de controversia, como los señalamientos en años anteriores sobre el mismo accesorio por parte del Periodista Jorge Ramos y el periódico Reforma

Son esos pequeños detalles u omisiones, los que hacen suponer cierto grado de improvisación o falta de atención, ambos graves, no sólo por parte del equipo cercano y asesores, sino, en el propio Marcelo Ebrard; no tanto por dejar pasar el detalle del reloj en un primer momento, en éste caso el error fue el intentar ocultarlo, justo cuando el reloj estaba en el primer plano de la transmisión.

En el ejercicio de la comunicación, y va como tip; situaciones como ésta, se abordan con un simple árbol de decisiones, partiendo del: ¿debería o no debería usarlo? Un no, desactivaría la posible polémica y tendría costos mínimos en el entorno cercano o en lo personal, por ser un accesorio de valor sentimental. Sin embargo, al usarlo se acepta el riesgo de que existirá polémica, y por tanto, se tendría que preparar la contención de daños consecuente. No se hizo.

No existió lectura sobre las implicaciones que tendrá en las formas y la construcción de la narrativa, el decálogo anunciado por el presidente el fin de semana pasado y que pasó desapercibido para Marcelo Ebrard y su equipo, quienes no se percataron del riesgo que implicaba el lujoso reloj en esta coyuntura, más aun, con el antecedente de que una de las políticas base del gobierno que representan, es la presunción de la austeridad.

Marcelo Ebrard y cualquier otro político está en todo el derecho de portar un accesorio como lo es un Rolex, de vestir trajes de diseñador y cualquier otro lujo de procedencia lícita; el único inconveniente, es la percepción que podamos inducir sobre tal o cual accesorio, prenda o incluso estilo de vida, si demostramos culpa, pena o vergüenza, que fue lo que denotó la sutil acción de esconder el reloj, como arco reflejo al intuir que se contrapone a la narrativa que se pretende posicionar.

Un caso similar al de Marcelo Ebrard, lo protagonizó Miguel Ángel Yunes Linares, siendo gobernador de Veracruz en 2017; en esa ocasión, de forma más burda en plena conferencia de prensa, Yunes Linares oculta bajo la mesa la acción de retirarse el reloj marca Richard Mille, valuado según notas periodística en seis millones de pesos. Las críticas no se dejaron esperar y la acción, contribuyó a mermar la imagen del gobernador que ya se encontraba con mala percepción por parte de los veracruzanos.

Grupo de coordinación de Veracruz

Políticos en la polémica del lujo

A continuación enunciamos algunos casos polémicos de político relacionados con relojes y lujos; los cuales, a diferencia de los casos de Ebrard y Yunes, no fueron detonados por una acción de ocultamiento:

En noviembre de 2019, el senador Félix Salgado Macedonio, de Morena, fue exhibido usando un reloj Submariner Date, de la marca Rolex, cuyo costo de catálogo es de 9,750 dólares, es decir, alrededor de 188,000 pesos.

Senador Félix Salgado Macedônio, de Morena

Otro caso por el estilo, fue el del entonces coordinador de los diputados del PRI, César Camacho, quien en su caso portaba un reloj Patek Philippe de acero inoxidable con manecillas de oro y un costo estimado de 797,298 pesos; 41,508 dólares. 

Cesar Camacho diputado del PRI

En 2016, Ana Balderas Trejo alcaldesa de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México, fue captada con un reloj Hublot con caja de oro rosado de 18 quilates y un precio de 862,200 pesos; 44,961 dólares según se especuló. Finalmente, se intentó desactivar el escándalo de #LadyAlcaldesa al expresar que los artículos eran pirata.

Ana Balderas Trejo alcaldesa de Atizapán de Zaragoza

Uno de los mayores ejemplos de incongruencia con la narrativa de austeridad, es el ex líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Carlos Romero Deschamps, quien ha sido criticado por lujos que no guardan lógica con los ingresos que en teoría debía percibir. Es memorable por la difusión que tuvo en redes sociales en 2012, las publicación que hiciera su hija Paulina, de los viajes en avión privado y los mimos que recibían sus mascotas, por citar solamente un caso.

Ellos son la esposa e hijos de Romero Deschamps; también investigados por la FGR
Carlos Romero Deschamps

Tatiana Clouthier, siendo coordinadora de campaña de Andrés Manuel López Obrador, en 2018; fue ampliamente criticada en Twitter por usar un reloj Rolex en su foto de perfil, del que se especulaba un costo de más de 250 mil pesos, Clouthier respondió que fue un regalo de su esposo.

Recientemente, el senador, Samuel García, del partido Movimiento Ciudadano contrajo nupcias en marzo de este año en Monterrey, además de hacerlo en medio de la contingencia sanitaria, se incrementó la polémica ya que en Twitter, se publicó que el reloj de lujo, modelo Datejust II Wimbledon 126333 de la firma Rolex, que usó el senador y que se estima asciende 249,570 pesos.

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