De cuando The Doors se dio cita en tierras aztecas.

Ángel Samperio

  • Se cumplen 51 años de la serie de conciertos que la banda tocó para 1000 personas por noche.
  • La imagen del Rey Lagarto apareció fuera de un Forum sobre insurgentes.
  • La polémica de las presentaciones, las narró personajes como Raúl Velasco y Carlos Monsiváis 

@agesago18

Específicamente, fueron 4 los conciertos en que la banda de Los Ángeles, se dio cita en un pequeño salón de espectáculos para los jóvenes de la elite, conocido como Forum, antiguamente ubicado en la esquina de Av. Insurgentes Sur, y Ameyalco, luego de que no se pudo llegar a un acuerdo con los hermanos Castro, quienes contrataron a la agrupación por 20,000 dólares para para tocar en la Plaza de Toros. Actualmente Forum no existe, y en su lugar se encuentra el restaurante Le Bon Vivant, conocido ahora como Baby Bon.

Y es que, a día de hoy, muy pocos citadinos, tienen conocimiento de este acontecimiento, lo cual dejó hablar muchísimo de la publicidad y la forma en la que se manejó el anuncio del evento. ¿Qué era lo que se hablaba tras este insólito hecho?

Los conciertos de estrellas extranjeras, eran algo totalmente raro para un país de Latinoamérica, que difícilmente estaba abierto al mundo en materia de conciertos masivos a tan gran escala. Y mucho menos si contextualizamos al México de finales de los 60’s. Pues había pasado casi un año del movimiento estudiantil del 2 de octubre de 1968, y si bien no había una ley que lo estipulara, las congregaciones masivas del sector juvenil estaban prohibidas, puesto que se pensaba que mostraban una amenaza para el orden público.

Fueron cuatro, los conciertos del 27 al 30 de junio de 1969, en donde el vocalista de la banda, Jim Morrison, lucía casi irreconocible por su aumento de cuerpo y su frondosa barba.

Uno de los periodistas que acudió al evento para cubrirlo, fue Raúl Velasco, quien, a través de su crónica publicada originalmente en el Heraldo, defendió arduamente a los jóvenes “juniors” que asistieron al evento, quienes no cedieron ante el espectáculo del Rey Lagarto. Ni siquiera en el título del escrito se mencionaba el hecho de que una banda con reconocimiento internacional como The Doors, se habían dado cita en el entonces llamado Distrito Federal, aquí un fragmento del escrito. La cuestión fue describir y difamar al Rey Lagarto barbudo.

Todo el enfoque se dio en el hecho de que los jóvenes no necesitaron alcohol para disfrutar, y que no cayeron ante el espectáculo de Morrison, que fue descrito por el presentador de Siempre en Domingo, como una actitud de esquizofrenia y desprecio.

 “Jim Morrison apareció con camisa roja y círculos blancos, con barba cerrada, melena abundante y sucia y nunca miró a su alrededor. Cuando se retiró se tropezó con el pedestal del micrófono, lo derribó y salió huyendo en señal de desprecio a quienes lo rodeábamos. Un artista que desprecia a sus semejantes no puede generar amor, ni admiración, sino eso mismo: desprecio”. Escribió.

Ahora, desde otras perspectivas, el periodista Carlos Monsiváis, también asistió al concierto, y redactó una crónica igualmente memorativa, y detalló una posible actitud tanto de la banda del Rey Lagarto, como de la audiencia mexicana. 

“…Y Morrison desconcierta y azora: mientras su clan sexual dependía de las atribuciones del público, las cosas marchaban bien. Ahora, su desdén, el manejo visiblemente obsceno de la voz y el micrófono, el fuck you de su actitud, la sensación de que a Morrison le vale gorro cualquier propaganda en relación a bellezas turísticas o desarrollo portentoso de nuestro hospitalario país. Se iban transmutando en asombro, disgusto no confesado, irritación, y finalmente decepción a nivel de fraude: no esperábamos esto, no quiere complacernos, no es un entertainer, nos busca agradar, no nos pela. Morrison es un ingrato: a una élite social no le hace falta que le comuniquen desesperanza o angustia: para eso, ya desde siempre se sabe que también los millonarios son mortales.”

Un espectáculo, una banda en un habitus, radicalmente diferente al que acostumbran, fue inevitable que el paso de la banda por tierras mexicanas, sea como el borroso recuerdo que tanto la banda, como los medios mexicanos de la época, quisieron olvidar. Probablemente los únicos que hayan tenido una experiencia más amena, haya sido la audiencia que sintonizaba sus radios para escuchar a The Doors en vivo, desde la comodidad de su casa. Pues incluso el baterista de la banda, John Densmore, escribió acerca de la experiencia en su biografía Jinetes de la Tormenta, publicado en 1990:

“No pude soportar el club de clase alta tipo Las Vegas. El trato era que tocaríamos cuatro noches en aquel asqueroso agujero a cambio de actuar una sola noche en la Plaza de Toros para un gran público a precios accesibles. Debería haber sabido que eso no iba a suceder. El Heraldo de México nos llamó hippies e indeseables, se nos negó alojamiento en grandes hoteles. Antes de partir de Los Ángeles, nos aseguramos de que el avión no hiciera escala en Mazatlán antes de aterrizar en la Ciudad de México, porque si uno era hombre y llevaba cabello largo, se lo cortaban en el aeropuerto”.

E incluso las declaraciones van en contra de la crónica que escribió Raúl Velasco, en la que decía que solo necesitaban la limonada, porque no necesitaban de mayor estímulo para sentirse eufóricos, y el hecho de que las malas influencias, las trajo la agrupación.

“No hubo actuación en la Plaza de Toros, ya que se corría el peligro de provocar disturbios; demasiado peligro de que nuestra música invitara a los campesinos (sic), así que empecé a odiar a los mexicanos ricos que llenaban ese club con sus camisas desabrochadas hasta la cintura. No podía comprender lo que decían; no era debido a la barrera del idioma, sino al tintineo continuo de sus cadenas de oro que llevaban colgadas del cuello. Se nos ofreció constantemente cocaína, cuya sola mención hacía que el mundo de Jim se estremeciera”.

Aquellos finales de los 60’s fueron marcados por la primera banda internacional famosa, que visitó México. 

The Doors en vivo México

The Doors en vivo en Forum, Distrito Federal. Se puede ver a Morrison portando la camisa de círculos que tanto describió Raúl Velasco. 

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