Aprende en casa, más allá del acceso

@pxcox96

A raíz de la puesta en marcha del programa Aprende en casa se han evidenciado problemas estructurales al tiempo de ejercer la educación en línea. Por un lado, la poca accesibilidad a servicios de telecomunicaciones, como el internet, y poca cobertura en la población de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Sumado a ello, otros problemas de fondo se han hecho presentes, como la carencia de habilidades y aptitudes de la plantilla docente para impartir clases en línea, o bien la dificultad de los planes de estudio y herramientas pedagógicas que, sin duda alguna, representan escollos que imposibilitan el ejercicio de la educación en línea. En adición, y no por ello menos importante, se advierte una escaza habilidad de los alumnos al tiempo de sortear el confinamiento escolar, sobretodo en regiones rurales en México.

El panorama se advierte complejo, pues a la brecha digital de acceso a infraestructura, redes de telecomunicaciones y TIC, se le suma una variable más: las incipientes habilidades digitales de la población al tiempo de aproximarse y aprovechar las innumerables virtudes que las TIC y telecomunicaciones pueden ofrecer.

Un factor que trasciende a estas dos brechas digitales y que explica el por qué casi 40 millones de mexicanos no se asumen usuarios de internet es la asequibilidad de los servicios de telecomunicaciones.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019 (ENDUTIH 2019) la principal razón por la que los hogares en México no cuentan con computadora es la falta de recursos económicos (53.3%), representando más de 10 millones de hogares en México. Ahora bien, de la totalidad de hogares que cuentan con computador más de un millón de los mismos no cuentan con conexión a Internet siendo, nuevamente, la falta de recursos económicos la principal razón (51%).

La tendencia se acentúa en estratos socioeconómicos bajos. De acuerdo con la ENDUTIH 2019, a nivel nacional el más de 9 millones hogares considerados de bajos recursos económicos carecen de computador. Pero la conducta no es exclusiva de hogares con bajos recursos. De acuerdo con el mismo estudio en hogares con medios y altos ingresos económicos más de un millón de hogares no cuenta con computador por las mismas razones.

El fenómeno se robustece al tiempo de observar que 900 mil hogares con computador considerados de escasos recursos no cuentan con conexión a Internet por poca capacidad económica. De igual manera, en cerca de 200 mil hogares de con ingresos medios y altos que cuentan con computador carecen de conexión a Internet por poca asequibilidad.

El comportamiento del usuario de telecomunicaciones en México contrasta con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), elaborado por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) y con el Índice de Precios de Comunicaciones, los cuales detallan que estos últimos son los que han mostrado una significativa tendencia a la baja.

De acuerdo con el Reporte de Información Comparable de Planes y Tarifas de Servicios de Telecomunicaciones Fijas 2019 (Single Play 2019), elaborado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) la renta mensual de planes de internet fijo se redujo, pasando de un precio promedio entre 169 y 359 pesos en 2018 a 119 y 270 pesos en 2019.

Si bien es cierto que los precios de los servicios de telecomunicaciones en México han mostrado una significativa tendencia a la baja, es verdad que en el país estos no se aprecian como servicios de primera necesidad. Por dicha razón, se aprecia que la segunda razón por la que la población mexicana no dispone ni de computador ni de internet en su casa es porque no advierte estos servicios como indispensables.

La ENDUTIH explica que del total de hogares que no disponen de computadora, el 21% no aprecia este recurso como necesario o bien no le interesa contar con el mismo. En adición, de acuerdo con el estudio en México hay al menos 500 mil hogares con computador pero sin conexión a Internet por falta de interés en el mismo.

En estratos con menores ingresos el comportamiento es similar. Según la ENDUTIH 2019, en el país hay 2 millones 800 mil hogares sin computadora por falta de interés el dicho equipamiento. Esta razón se replica en un millón de hogares con ingresos medios y altos. Siguiendo al estudio en el país, en hogares de estratos de escasos recursos, hay 300 mil hogares con computadora pero sin Internet por falta de interés o necesidad de los mismos. De la misma manera existen 142 mil hogares de estrato económico alto desprovistos de Internet por falta de interés.

El breve panorama hasta ahora esquematizado explica el por qué hoy en día estrategias como Aprende en Casa no se aprecian sustantivas al tiempo de sortear la contingencia provocada por el COVID-10. Sino, al contrario, han dejado al desnudo múltiples barreras y desigualdades sociales, las cuales marcan cotos entre la población que sí cuenta con el acceso y recursos tanto económicos, como culturales y educativos para el uso y aprovechamiento de las TIC y quienes no.

La coyuntura que envuelve el acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación es complejo. Trasciende múltiples escenarios. Por un lado, el relativo al desarrollo y despliegue de infraestructura para hacer llegar redes y capacidad al usuario. Por otro lado, el desarrollo y crecimiento de aptitudes y habilidades digitales para la población usuaria y finalmente, la configuración de un esquema que, por un lado, se advierta asequible y por otro lado sea objeto de interés.

El ascenso de las TIC no está a debate, tampoco los múltiples beneficios adheridos a su uso y aprovechamiento. A través de ellas no solo hoy en día y con la crisis del COVID-19 en casa, sino permanentemente podemos sacar provecho de las oportunidades que nos brindan. Sin embargo, para poder tener un acercamiento más uniforme e integral es menester, primeramente, atender a todas las problemáticas relativas a su uso y aprovechamiento como las brechas digitales hasta ahora mencionadas (acceso, uso, aprovechamiento, económica e interés).

Es decir, es menester detenerse a reflexionar y dar un giro al tiempo de aprehender las oportunidades que las Telecomunicaciones y las TIC representan para la población en México. De esta manera, múltiples esferas como la economía, gobierno, turismo, movilidad y,  por supuesto, la educación se verán significativamente beneficiadas.

Related Posts

Códigos QR: Nuevas formas de presentación (y comunicación) ante la nueva normalidad
Decisiones difíciles en Tokio 2020: Juegos Olímpicos sin espectadores
FAST FASHION y los nuevos hábitos de consumo

Leave a Reply