Gastar menos, gastando igual

Ángel Samperio

  • La sensación de no gastar mucho, tiene una teoría económica que respalda este comportamiento. 
  • Competir en el mercado en línea, es cada vez más duro

A menudo oímos la forma con la que las plataformas en línea (Mercado Libre, Amazon, E-Bay, Ali Express) ofrecen sus productos de una manera más atractiva que está vigente: “En la compra de su producto el envío es gratis”. Esto está lejos de ser cierto. Ya que, en esta vida capitalista, nada es gratis y alguien de los que está en esta cadena de transacción, siempre tiene que pagar los envíos. 

¿Por qué optamos con los productos con envío gratis?

Según la teoría Pain to Pay (Dolor de pagar) propuesta por Zellermayer (1996), nosotros tenemos el miedo de gastar mucho. Todo esto lo basó en dos objetos de estudio: efecto del tiempo y método del pago. En 1996, Zellermayer calificó los sentimientos negativos asociados con el gasto de dinero como el “dolor de pagar”. Miró las diferentes implicaciones que el dolor de pagar podría tener. Se centró principalmente en el método de pago.

Zellermayer propuso que el método de pago menos doloroso sería el más preferido. El economista mostró que una clara mayoría de los participantes prefería pagar con tarjeta de crédito en lugar de efectivo. Estas preferencias indican que la tarjeta de crédito es menos dolorosa que el efectivo. Esto tiene sentido ya que Zellermayer (1996) argumentó que un factor importante del dolor de pagar es la semejanza física con el efectivo.

Si esto se aplica a cuestiones materiales, se nota que incluso los vendedores y plataformas en línea, te dan más beneficios o preferencias cuando pagas con tarjeta de crédito o de débito. A contraparte de si haces un deposito en tiendas como Oxxos o 7-Eleven, difícilmente te permiten un envío gratis. 

El intelecto es engañado mediante una estrategia de publicidad del llamado neuromarketing. Pues lo que hacen algunos comerciantes dentro de plataformas es subir el precio a tal punto que dentro del mismo se cubra el costo del producto y del envío. Haciendo que se vean más atractivos sus productos.

¿Cuál de estos productos se te hace más atractivo?

Navegando por una plataforma de vente en línea para Latinoamérica como Mercado Libre, te puedes encontrar variedad de comerciantes, quienes optan por dar el precio del producto en sí mismo, más el precio de envío. Otros prefieren incluir ese precio en el producto original y decir que el producto es gratis. Pero siempre tratan de no adjudicárselo, siempre y cuando se traten de pequeños objetos baratos. 

Existen también, hay vendedores, que te dan la opción de que, si compras más de un artículo de su misma tienda de su perfil, te dan el envío gratis. Lo cual es un ahorro tanto para el consumidor por pagar un solo envío por varios artículos, como del tratante que se más cuestiones logísticas. Pero esto no siempre es así. 

Consecuencias en pequeños comerciantes. 

Ya sea que el envío sea nacional o internacional: camiones; y aviones y barcos respectivamente. Siempre hay un costo de envío que, en su mayoría se lo adjudica el comerciante para atraer más público y venda más cantidad, aunque sus ganancias se vean afectadas. 

La competencia va siendo acaparada por empresas cada vez más avasallantes en la competencia: garantizar el envío gratis por parte de Amazon por 36 euros ejemplo en Europa; o en Mercado Libre por 400 pesos (puesto que es un mercado que se maneja solo en América Latina y cada país cuenta con su determinada plataforma de distinción). Y con un consumidor cada vez más exigente: Si un pedido llega a tiempo o no, la calidad con la que viene envuelto, así como las condiciones del producto.

Todo esto exigido a raíz de un producto con el “envío gratis”. La excepción de que a caballo regalado no se le mira el diente está aquí, en el feroz mundo del comercio en línea. 

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