FAST FASHION y los nuevos hábitos de consumo

Por: Ximena Bravo R.

  • Accesible, costeable y trendy son palabras asociadas al fast fashion. Sin embargo, en los últimos años la contaminación y explotación, también lo han sido.
  • Tras la crisis por COVID-19 cientos de industrias han sufrido cambios significativos y los hábitos del consumidor se han modificado.

A raíz del confinamiento, gran parte de nuestros hábitos se han modificado. Nuestras necesidades y prioridades han cambiado, y con ello, cientos de industrias se han visto en la obligación de reinventarse

El fast fashion o moda rápida, pertenece a una de las industrias más importantes a nivel mundial, la cual, no resultó inmune a la crisis por COVID-19.

Cada uno de nosotros tenemos, al menos, una prenda en nuestro closet proveniente de tiendas como ZARA, H&M y Gap, vinculadas al mundo del fast fashion. No obstante, en los últimos años, los consumidores, sobre todo las nuevas generaciones, han optado por productos responsables, locales y sobre todo, respetuosos con el medio ambiente y derechos humanos. Preocupaciones que se han potenciado aún más, con motivo de la pandemia. 

Empresas como las ya mencionadas se han visto en la necesidad de cerrar puntos de venta, reducir su personal y cancelar eventos de temporada, al inicio del confinamiento, trajo de la mano una considerable disminución de ventas.

Con la nueva normalidad, algunos puntos de venta han sido reabiertos gradualmente con protocolos de higiene y seguridad. A pesar de ello, la gente teme ir a las tiendas por la preocupación de contagiarse de COVID-19, por lo que optan por las compras online.

La industria de la moda ha tenido que desarrollar nuevos modelos, remodelar sus técnicas de producción y valores, así como competir con grandes monstruos del ecommerce, ya que el comercio electrónico ha llegado para quedarse, pues además de atraer a nuevos usuarios, se están rompiendo miedos y estereotipos ligados a este tipo de plataformas.

De acuerdo a predicciones de la revista Forbes México, tras el confinamiento, 35% de los mexicanos seguirá realizando compras online, mientras que el 41% optará por marcas en favor de la sociedad.

Ha sido un elemento crucial para la industria, no sólo inclinarse por opciones sostenibles, sino también, apostar por una transformación digital para generar comunicación y confianza en sus consumidores y lograr con ello, obtener ventajas más competitivas.

A partir del social selling se han implementado nuevas técnicas de comercialización, permitiendo a las marcas interactuar con sus clientes y sobre todo, obtener mayores ganancias a partir de redes sociodigitales como Instagram. 

Una de las propuestas que más revuelo ha causado, es la realizada por marcas como Armani, Saint Laurent y Gucci, quienes han diseñado una estrategia para terminar con el sistema de temporadas y así, avanzar hacia una industria más sostenible con la creación de piezas atemporales y el establecimiento de su propio calendario de moda. Actos seguidos también por empresas como H&M e Inditex.

La pandemia y el confinamiento han dado la oportunidad de reflexión y concientización en diversos aspectos y la industria de la moda no se quedó atrás. Mientras tanto, aquellas marcas que se opongan a las nuevas perspectivas, corren el riesgo de desaparecer eventualmente.  

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